- Publicaciones, premios y nuevas colaboraciones marcan el balance de 2025
El Centro de Estudios Bejaranos (CEB) despide 2025 con un balance cultural extraordinariamente activo, marcado por la diversidad de iniciativas, la apertura a nuevas colaboraciones y la consolidación de proyectos de gran calado académico y social. Un año que ha combinado investigación, divulgación, patrimonio y creación cultural, y que deja una huella profunda en la vida cultural de Béjar.
Entre todas las actividades realizadas, destaca de manera especial la presentación del libro coral Historia de los duques de Béjar, un proyecto inédito por su ambición y alcance, patrocinado por la Fundación “Tomás Olleros Izard”, que ha reunido por primera vez en un solo volumen las biografías de todos los titulares del ducado gracias al trabajo de 15 investigadores. Pero antes de llegar a este hito, el año comenzó con una clara vocación de proyección exterior, como demuestra la presentación de la revista Estudios Bejaranos 2024 el 20 de febrero en la Facultad de Geografía e Historia de Salamanca, tras su estreno en Béjar a finales de 2024.
El 15 de marzo, el Centro celebró pleno ordinario para convocar el Premio “Ciudad de Béjar” 2025 y fallar el correspondiente al año anterior, que recayó por unanimidad en el investigador Jaime Harguindey, natural de Puerto de Béjar. Su trabajo, Un aristócrata industrialista en la España del Setecientos, centrado en la figura del XI duque de Béjar, fue reconocido por su rigor y aportación al conocimiento del pasado industrial y nobiliario de la ciudad.
Uno de los hitos más singulares del año fue el aval del CEB a la estancia investigadora de la profesora Beatriz Comendador, de la Universidad de Vigo, una experiencia sin precedentes en la trayectoria del Centro. Fruto de esta colaboración nació una actividad divulgativa sobre arte rupestre, dirigida al alumnado de 6º de Primaria del colegio María Auxiliadora, celebrada el 7 de mayo, que ejemplifica la apuesta del CEB por acercar el conocimiento académico a las aulas.
También por primera vez, el Centro colaboró como asociación con la Universidad de la Experiencia de Béjar, desarrollando entre abril y noviembre un programa de cinco charlas con la participación de miembros del CEB y otros investigadores. Temas como la Revolución de 1868 en Béjar, la arqueología comarcal, las manufacturas del lino, el patrimonio industrial, la música catedralicia, el cine o la presencia judía en la ciudad conformaron un ciclo plural y muy bien acogido. A ello se sumó una colaboración especial con la Casa-Museo Unamuno, con la proyección del audiovisual Bajo pluma de mujer y una reflexión sobre la correspondencia femenina dirigida a Unamuno.
El 23 de abril, el CEB participó por primera vez en el Día del Libro de Béjar, con un puesto propio en la Plaza del Mercado, una experiencia definida por sus miembros como maravillosa y enriquecedora, que contribuyó a dar mayor visibilidad al trabajo editorial del Centro. Apenas dos días después se firmó públicamente el convenio con el Ayuntamiento de Béjar, reforzando la colaboración institucional.
Los meses de mayo y junio estuvieron marcados por la presentación de publicaciones externas, como Ismeme o la metatragedia, de Mercedes Riba, la novela Noche oscura sobre Berlín, de Montaña Campón, o el poemario El caracol zurdo, de Chema Gómez Hontoria, en colaboración con el Casino Obrero. En ese mismo periodo se celebró la jornada de convivencia con el Centro de Estudios Salmantinos, que incluyó visitas a fábricas textiles históricas y una ruta guiada por el patrimonio industrial de Béjar.
A finales de junio tuvo lugar la entrega oficial del Premio “Ciudad de Béjar” 2024 a Jaime Harguindey, seguida de una segunda ruta interpretativa sobre el patrimonio industrial, confirmando el interés creciente por este ámbito de investigación y divulgación.
El verano arrancó con un acto de gran carga emotiva y académica: la lectura del discurso de ingreso de Ramón Hernández, dedicado a la figura de su abuelo Valentín Garrido Muñoz, en un salón de plenos abarrotado de público y autoridades. Durante julio y agosto, el CEB organizó varios ciclos de conferencias estivales en el Casino Obrero, con ponencias sobre Las Sinsombrero, Carmen Martín Gaite, la poesía postmoderna o el patrimonio industrial, además de un recital poético dedicado a lugares de Béjar.
El otoño trajo consigo uno de los momentos más destacados del calendario cultural: el concierto de piano Retratos pianísticos, celebrado el 26 de septiembre en el CMC San Francisco, conmemorando la Revolución de 1868, y la presentación oficial de Historia de los duques de Béjar el 18 de octubre en la villa renacentista de El Bosque, con la presencia de autoridades, mecenas y autores. En noviembre, esta obra fue presentada también en la Universidad de Salamanca, reforzando su proyección académica.
El año se cerró con la presentación de la revista Estudios Bejaranos en el Casino Obrero y con la mirada puesta en el futuro. Destaca el impulso del proyecto hispano-alemán sobre la emigración bejarana a Alemania, coordinado a partir del libro de Mercedes Riba y financiado con fondos españoles y europeos, cuyas actividades se desarrollarán en 2026.
A este balance se suma una noticia de enorme relevancia institucional: la elección de la presidenta del CEB, Josefa Montero García, como vocal de la nueva junta directiva de la CECEL, un reconocimiento que sitúa a Béjar en el mapa de la investigación académica nacional.
Con todo ello, el Centro de Estudios Bejaranos afronta 2026 como un año de nuevos proyectos, mayor visibilidad nacional e internacional y renovado compromiso con la cultura. Un camino que promete seguir creciendo y que invita a la ciudadanía a disfrutar, participar y no perderse ni una sola coma.