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El frío extremo paraliza las ambulancias de Salamanca

  • Numerosas ambulancias han quedado inoperativas debido a la congelación de sus sistemas y equipamientos

La intensa ola de frío que recorre la meseta norte ha dejado al descubierto una vulnerabilidad crítica en el sistema sanitario de la provincia.

Durante las últimas jornadas, trabajadores del servicio de transporte sanitario en Salamanca han denunciado que numerosas ambulancias han quedado inoperativas debido a la congelación de sus sistemas y equipamientos, lo que ha provocado retrasos significativos en la atención de urgencias.

El problema radica en que gran parte de la flota duerme a la intemperie por la falta de bases logísticas adecuadas y garajes techados. Según informes internos de los sindicatos y testimonios del personal de emergencias, los vehículos han amanecido con parabrisas totalmente cubiertos por capas de hielo y cerraduras bloqueadas, obligando a los técnicos a emplear tiempo crítico en acondicionar las unidades antes de poder acudir a un aviso.

La situación es especialmente alarmante en puntos de la provincia donde las temperaturas han descendido por debajo de los -5 grados centígrados. Fuentes del sector señalan que esta falta de previsión por parte de la empresa adjudicataria, HTG (Health Transportation Group), no solo afecta a la estructura de los vehículos, sino que compromete la integridad de medicamentos y material clínico sensible que debe mantenerse a temperaturas constantes.

El sacyl (Servicio de Salud de Castilla y León) se encuentra bajo presión para fiscalizar el cumplimiento del contrato por parte de la concesionaria. Mientras tanto, los profesionales del sector advierten que la operatividad del sistema de salud pública está supeditada a las condiciones climáticas. «Estamos trabajando en condiciones precarias que ponen en riesgo la seguridad del paciente», afirmaron representantes de los trabajadores, destacando que en situaciones de emergencia vital, cada minuto perdido por la falta de infraestructuras básicas puede tener consecuencias fatales.

La crisis de las ambulancias en Salamanca no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de reclamaciones históricas sobre la antigüedad de la flota y la escasez de personal en las zonas rurales de la provincia, incluyendo la comarca de Béjar, donde la dispersión geográfica agrava cualquier demora en el tiempo de respuesta.

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