- Durante los últimos años, PP y Vox no llevaron a cabo intervenciones significativas de mantenimiento
La plaza de toros más antigua de España, conocida como La Ancianita, ha comenzado por fin a recibir los trabajos de reparación que necesitaba con urgencia. Varias zonas de la estructura presentaban un estado de deterioro evidente: Estribos con tablas rotas, barreras con madera dañada y pintura en mal estado. Su valor patrimonial y simbólico se veía empañado por una imagen de abandono prolongado.
Durante los últimos años, bajo el gobierno municipal de PP y Vox, no se llevaron a cabo intervenciones significativas de mantenimiento. A pesar del discurso en defensa de las tradiciones, La Ancianita fue relegada a un segundo plano. El resultado fue una instalación histórica al borde de la ruina, y la posibilidad real de que el tradicional festejo taurino del 8 de septiembre no pudiera celebrarse.
La actual intervención responde más a una urgencia que a una planificación. Se actúa a contrarreloj para acondicionar la plaza y garantizar su uso en condiciones adecuadas. No obstante, la situación plantea preguntas sobre la gestión anterior y la falta de medidas preventivas para conservar un bien cultural de este calibre.
En los próximos días, La Ancianita volverá a estar operativa.