En un acto que evoca la relevancia de la memoria colectiva, el Casino Obrero de Béjar se convirtió en el epicentro de un compromiso histórico. Ante un salón repleto, se presentó oficialmente La Lanzadera, la nueva Asociación por el Patrimonio Industrial de Béjar, una entidad que nace con la vocación de transformar el legado textil en el motor de cohesión social que la ciudad demanda.
El evento contó con una representación transversal de la sociedad bejarana, reuniendo a partidos políticos, asociaciones, empresarios del sector textil y diversas entidades ciudadanas. La apertura corrió a cargo de Ramón Hernández Garrido, miembro de la Junta del Casino, quien subrayó el simbolismo de acoger esta iniciativa en una institución tan ligada a la historia del trabajo en la ciudad.
Un patrimonio que trasciende las orillas del río
El arquitecto y experto José Muñoz Domínguez tomó la palabra para recordar que la herencia industrial de Béjar no es un elemento aislado. Según Muñoz, este patrimonio no solo jalona las riberas del Río Cuerpo de Hombre, sino que impregna el propio casco urbano, conformando un ecosistema arquitectónico y social único en España que requiere una protección integral.
Por su parte, Juan Antonio Frías ofreció una perspectiva visual del estado actual de este legado. A través de un recorrido fotográfico que abarcó desde Candelario hasta Picozos, Frías demostró que la riqueza industrial de la zona es extraordinaria, no solo por el volumen de edificaciones, sino por la excepcional calidad arquitectónica de las fábricas que aún se mantienen en pie.
El rescate de la memoria y la acción directa
La misión de La Lanzadera no se limita a la piedra y el ladrillo. Javier Ramón Sánchez detalló los pilares de la asociación: restauración, estudio y difusión. Un aspecto fundamental de su hoja de ruta es el patrimonio inmaterial, rescatando la memoria viva de los trabajadores que durante siglos sostuvieron la economía local.
El cierre del acto, protagonizado por Antolín Velasco, fue una llamada a la unidad de todos los bejaranos. «La defensa del patrimonio debe ser un proyecto que nos una», afirmó Velasco, quien aprovechó para anunciar las primeras acciones de la asociación. Entre ellas destaca un certamen de relatos dirigido a todas las edades para recoger las vivencias del textil y, de manera urgente, la presentación de un proyecto al Ayuntamiento para dignificar el Museo de la Industria Textil.
La asociación busca solucionar los graves problemas estructurales del museo para convertirlo en un centro de identidad habitable y visitable. Finalmente, Velasco hizo un llamamiento a la participación ciudadana, invitando a los vecinos a unirse como socios o a participar en su nuevo programa de voluntariado, reafirmando que el futuro de Béjar pasa irremediablemente por el respeto a su pasado.



