La Residencia de mayores Buen Pastor, una institución que durante décadas ha sido el refugio y hogar de los ciudadanos más longevos de nuestra ciudad, ha lanzado un llamamiento desesperado a la solidaridad de los bejaranos.
En un comunicado marcado por la honestidad y la urgencia, la dirección del centro subraya su condición de «casa de caridad», destacando que su supervivencia actual depende exclusivamente del esfuerzo civil ante la ausencia total de subvenciones públicas.
A pesar de la labor social crítica que desempeña, la residencia ha confirmado que no recibe ayudas económicas ni subvenciones de la Junta de Castilla y León. Esta falta de respaldo institucional ha sido suplida históricamente por el compromiso de voluntarios, trabajadores y las cuotas de sus socios, pero el deterioro del tiempo y las nuevas exigencias asistenciales han llevado la situación a un punto de inflexión.
Un plan de reformas estructurales
La dirección del centro señala la necesidad imperiosa de acometer «importantes mejoras y cambios» en sus instalaciones. El objetivo es garantizar un entorno seguro, digno y adaptado a las necesidades de los residentes, algo que resulta inasumible con los recursos ordinarios actuales. La institución insiste en que cualquier aportación, por modesta que sea, es vital para mantener la calidad de vida de quienes «forman parte de la historia y del corazón de Béjar».
Cómo colaborar
Para asegurar la continuidad de este legado de cuidado y acompañamiento, el Hogar Residencia Buen Pastor propone dos vías principales de colaboración ciudadana:
- Hacerse socio: Mediante una cuota periódica que permita la planificación y mejora constante de los servicios.
- Donativos directos: Aportaciones puntuales destinadas íntegramente a las reformas de las infraestructuras.
La Junta directiva ha querido expresar su agradecimiento anticipado a un pueblo que, en los momentos de mayor dificultad, siempre ha demostrado que la generosidad es una de las señas de identidad de los bejaranos.