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La Covatilla no abrirá el telesilla sin garantías plenas

  • El Ayuntamiento de Béjar condiciona su puesta en marcha a la rescisión del contrato con Puerto de Navacerrada y a la estabilidad técnica del cable

El futuro del telesilla de la estación de esquí Sierra de Béjar–La Covatilla sigue pendiente de varios pasos administrativos y técnicos que el Ayuntamiento de Béjar considera imprescindibles antes de plantear su reapertura. Según el comunicado oficial difundido por el consistorio, no se procederá a la apertura si no se garantiza plenamente la seguridad de los usuarios.

El primer trámite necesario es la firma del documento que certifique la rescisión del contrato por mutuo acuerdo con Puerto de Navacerrada SA, paso que el Ayuntamiento califica como “previo imprescindible” antes de avanzar en cualquier actuación técnica. Hasta que ese acuerdo no esté formalmente firmado por ambas partes, no podrá contratarse a otra empresa que complete la revisión V7 del remonte.

Cabe recordar que el contrato de la revisión V7 con Puerto de Navacerrada SA fue suscrito hace más de un año y medio por el reprobado y cesado exalcalde, Luis Francisco Martín (PP), quien además trató de paralizar la reparación del reductor del telesilla, aunque, a pesar de esos obstáculos creados por Martín (PP), se logró traer repado el pasado 3 de enero.

A la cuestión administrativa se suma la situación en la montaña. Las intensas nevadas obligan a esperar a que mejoren las condiciones meteorológicas para poder acceder a las tres o cuatro primeras pilonas, donde es necesario sustituir ejes, bandajes y otros componentes. También será preciso reponer la zona del levante y habilitar caminos entre la nieve acumulada, trabajos que se desarrollarán de forma progresiva.

Uno de los puntos más delicados es el estado del cable, que lleva un año y medio sin funcionar. Durante ese tiempo ha permanecido en posiciones que han generado los denominados “vicios del cable”, es decir, deformaciones e inercias provocadas por haber estado apoyado en pilonas o en panza.

Para corregir estas anomalías, la única solución técnica pasa por poner el telesilla en marcha durante un periodo prolongado. La empresa de ingeniería recomienda más de 100 horas de funcionamiento, lo que podría traducirse en entre 20 y 30 días de pruebas antes de valorar una posible apertura.

Desde el Ayuntamiento insisten en que la decisión final dependerá del resultado de todos estos trabajos y de los correspondientes informes técnicos. El mensaje es claro: “Si se abre, será con total garantía. Y si no, no se abrirá”. El calendario definitivo quedará, por tanto, supeditado a la evolución de las actuaciones técnicas y a la plena certificación de seguridad.

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