Béjar teme un nuevo recorte sanitario
- La PDSP advierte que podría quedar un único médico urgenciólogo disponible de lunes a viernes, entre las 08:00 y las 15:00 horas
La Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública (PDSP) de Béjar ha anunciado la posibilidad de que las urgencias pierdan su cobertura completa y queden reducidas a un horario parcial.
La propuesta, tal como se describe, resulta difícil de digerir para una población que ya ha aprendido a leer entre líneas. Se habla de un único médico urgenciólogo disponible de lunes a viernes, entre las 08:00 y las 15:00 horas, un recorte drástico frente a la atención continuada que, salvo excepciones dolorosas durante la pandemia, ha definido el servicio desde la apertura del hospital. Lo que queda fuera de ese horario —las tardes, las noches, los fines de semana— pasaría a manos de la atención primaria.
“Cuando Salamanca tirita, Béjar se tambalea”, denuncian, como si la ciudad fuera siempre la pieza sacrificable en un tablero más amplio. La falta de especialistas en la capital —motivada por condiciones laborales precarias, exceso de guardias y falta de incentivos— amenaza con resolverse, una vez más, desplazando el problema hacia la periferia.
Lo que se dibuja es una cadena de consecuencias: Menos urgencias hoy, cierre de hospitalización mañana. Un escenario que no suena a hipótesis, sino a precedente. La memoria reciente de la pandemia sigue presente, como un recordatorio de lo que ocurre cuando los recursos desaparecen y las decisiones llegan tarde.
Desde la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Béjar hablan de incapacidad administrativa, de pérdida de derechos, de decisiones que afectan directamente a la seguridad y a la vida de las personas. Y, sobre todo, de una línea roja que no están dispuestos a permitir que se cruce.

