IMÁGENES | Los trabajos en el telesilla de La Covatilla avanzan a buen ritmo
- La revisión V7 encara su fase final con vistas al inicio inminente de las pruebas técnicas
El paréntesis del invierno ha dado paso a una actividad constante en la estación de esquí Sierra de Béjar – La Covatilla, donde el tiempo de espera se transforma ahora en trabajo meticuloso y avance continuo. Lejos de estrenos, lo que se vive estos días es una puesta a punto crucial, la recta final de la revisión V7 del telesilla, una intervención técnica que definirá su rendimiento en las próximas temporadas.
En lo alto de la estación, entre estructuras metálicas y cables tensados, los equipos se concentran en completar la instalación de las últimas piezas. Es un proceso que exige precisión absoluta, coordinación milimétrica y muchas horas de dedicación, porque cada elemento debe encajar sin margen de error. Aquí no hay espacio para la improvisación: cada ajuste cuenta.
Los trabajos avanzan a muy buen ritmo, dibujando una evolución que desde la propia estación califican como muy positiva. Esa inercia permite vislumbrar el siguiente paso, uno de los más esperados y determinantes: El inicio de las pruebas técnicas, donde se comprobará que todo responde con la fiabilidad y seguridad que exige una infraestructura de estas características.
Más que una simple revisión, esta fase supone un salto cualitativo en la operatividad del telesilla. La intervención busca garantizar un funcionamiento más eficiente y adaptado a las exigencias actuales, reforzando así la capacidad de la estación para ofrecer una experiencia a la altura de quienes la visitan.
La expectación crece al mismo ritmo que avanzan los trabajos. Hay ganas de ver el telesilla en marcha, de comprobar sobre el terreno el resultado de semanas de esfuerzo silencioso. Y mientras tanto, en la montaña, todo apunta a lo mismo: la Covatilla afina sus engranajes para volver más preparada que nunca.







