El paro aumenta en Salamanca un 5,21% y alcanza los 16.747 desempleados
- Crece ligeramente el número de personas afiliadas con una subida neta del 5,21%
El desempleo volvió a crecer en Salamanca durante octubre. La provincia terminó el mes con 16.747 personas inscritas en las listas del paro, 829 más que en septiembre, lo que supone un incremento del 5,21%. La subida se produce al mismo tiempo que aumenta la afiliación a la Seguridad Social, con 276 cotizantes más, hasta alcanzar los 135.076.
El comportamiento del mercado laboral deja así una evolución desigual. Mientras crece ligeramente el número de personas afiliadas, también aumenta el paro registrado y cae la contratación. Durante octubre se formalizaron 7.882 contratos, 555 menos que el mes anterior, un descenso del 6,58%.
La contratación indefinida representó el 36,54% del total, con 2.880 contratos, mientras los temporales alcanzaron los 5.002, el 63,46%. El sector servicios volvió a concentrar la mayor actividad, con 6.651 contratos, equivalentes al 84,38% de todos los registrados en la provincia.
El incremento del desempleo afectó a todos los sectores, aunque con especial intensidad en los servicios. Este ámbito sumó 668 nuevos parados y alcanza ya las 12.547 personas desempleadas. En agricultura el aumento fue de 89, hasta 437; en industria, de 13, hasta 925; en construcción, de nueve, hasta 778, y entre quienes buscan su primer empleo, de 86, hasta 2.060.
La distribución por sexos vuelve a mostrar una diferencia importante. Las mujeres representan el 60,25% del paro salmantino, con 10.091 desempleadas, frente a los 6.656 hombres, que suponen el 39,74%.
Comisiones Obreras (CCOO) considera negativo el balance de octubre y vuelve a poner el foco en la dependencia de Salamanca del sector servicios, frente al escaso peso de la industria. El sindicato advierte de la fragilidad de un modelo laboral muy concentrado en actividades vinculadas a los servicios y con una elevada presencia de contratos temporales.
CCOO también llama la atención sobre la diferencia entre el aumento del paro y el crecimiento de la afiliación. A su juicio, ambos movimientos están relacionados con el proceso de regularización, cuyo efecto considera positivo para el mercado laboral y la economía.
El sindicato denuncia además la pérdida de poder adquisitivo de las plantillas, al considerar que los salarios siguen creciendo por debajo del coste de la vida, pese a los beneficios empresariales. También subraya la especial incidencia del desempleo entre mujeres, jóvenes y población migrante, colectivos sobre los que sigue recayendo buena parte de la precariedad laboral.

