La Diputación de Salamanca centraliza el bienestar animal con la creación del centro “La Trufa”
En un esfuerzo por modernizar la gestión de los servicios públicos y responder a las crecientes exigencias de la normativa de bienestar animal, la Diputación de Salamanca ha proyectado la construcción de su primer complejo propio destinado a la acogida de fauna urbana. El Centro de Protección Animal “La Trufa”, que se ubicará en la Finca de Castro Enríquez, representa un cambio de modelo en la provincia, que hasta ahora dependía de convenios externos para la gestión de animales abandonados.
El proyecto, presentado este lunes por el presidente de la institución, Javier Iglesias, junto a la diputada de Medio Ambiente, Pilar Sánchez, contará con una inversión aproximada de un millón de euros. Las instalaciones se levantarán en el término municipal de Aldehuela de la Bóveda y darán cobertura integral a todos los municipios de la provincia con menos de 20.000 habitantes, un sector que frecuentemente carece de los recursos técnicos y económicos para cumplir con la legislación vigente en esta materia.
La infraestructura principal consistirá en una nave de 900 metros cuadrados con capacidad inicial para 58 perros adultos. El diseño arquitectónico contempla no solo la estancia, sino la funcionalidad sanitaria y la seguridad. El centro dispondrá de cheniles individuales, zonas de cuarentena y patios de esparcimiento, además de áreas específicas para el manejo de animales catalogados como potencialmente peligrosos.
Uno de los pilares del proyecto es la autonomía clínica. El complejo incluirá una nave auxiliar equipada con quirófano, consultorio veterinario y una zona de hospitalización, lo que permitirá centralizar la atención sanitaria, desde intervenciones quirúrgicas hasta cuidados en el área de maternidad y cachorros.
“Se trata de un servicio de gran valor para los municipios, donde en muchas ocasiones es difícil disponer de recursos especializados”, afirmó Iglesias durante la presentación. El presidente subrayó que el objetivo final no es solo la custodia, sino fomentar una “segunda oportunidad” a través de la recuperación y la adopción.
El centro operará bajo estándares de sostenibilidad, incluyendo un sistema propio de potabilización y una red de saneamiento ecológica. Se espera que las obras comiencen en los próximos meses, marcando el inicio de una gestión profesionalizada que busca situar a Salamanca como un referente en la protección animal dentro de la comunidad de Castilla y León.

