Editorial 495 | La mayoría absoluta de los bejaranos NO quieren un gobierno del PP

Redacción: @BejarEuropa

 
  • Andrés debería hacer un profundo examen de conciencia si se planteara un pacto con el PP y mantener a Riñones como alcalde

Tal y como ha informado BÉJAR EN EUROPA (transmitiendo los resultados oficiales a tiempo real desde sus redes sociales), confirmando todos los estudios estadísticos publicados por este mismo digital, el PP ha perdido la mayoría absoluta y Cs se convierte en la llave de la gobernabilidad en Béjar.

Contrariamente a lo asumido por la población en general, la mayoría de los bejaranos NO quieren un gobierno del PP desde hace años. De hecho, la suma del resto de opciones políticas consiguieron en 2015 el 52% de votos. El PP logró la mayoría absoluta en el reparto de concejales debido a la penalización del sistema D’Hont a 2 formaciones minoritarias que no alcanzaron el 5% y se descartaron casi 400 votos.

Exactamente lo mismo ha sucedido el pasado 26 de mayo. La suma del resto de opciones políticas ha conseguido el 57,32% de votos. ¿Por qué ahora sí el PP ha perdido la mayoría absoluta? El sistema D’Hont sólo ha penalizado a una formación minoritaria (Entre Todos Izquierda Unida) y se han descartado 179 votos.

Por cierto, no entraremos en este editorial a valorar la razón de tan tremendo desastre de éstos últimos. Eso es harina de otro costal. Aunque quizás les hubiera cundido un poco más la campaña si hubieran dedicado un mayor esfuerzo para dar a conocer su programa electoral, y menos tiempo para insultar, faltar y enfrentarse, a medios de comunicación en las redes sociales.

Volviendo a los resultados del 26M en Béjar, y habiendo observado la constatación (una vez más) que la mayoría absoluta de los bejaranos NO quieren un gobierno del PP, Cs tiene la legítima potestad política de decidir el futuro de Béjar. Una cuestión nada baladí: El futuro de Béjar está en sus manos.

Francisca Andrés debería hacer un profundo examen de conciencia si se planteara un pacto con el PP, y mantener a Riñones como alcalde. Si llevara a término unas posibles indicaciones en ese sentido desde Salamanca, Valladolid o Madrid, traicionaría la voluntad de la inmensa mayoría absoluta de todos los bejaranos, y la de sus propios votantes, manifestada la voluntad de forma contundente en las urnas: NO quieren un gobierno del PP.

No pocas veces en esta última legislatura la han vilipendiado, personal y profesionalmente, desde el equipo de Gobierno del PP. No pocas veces han mostrado un humillante desprecio hacia su ‘mínima representación’. No pocas veces la han ninguneado en la gestión municipal. No pocas veces han desacreditado todas sus aportaciones en las distintas materias municipales. Y antes de ella a Antonio Fernández-Espina.

Un pequeño recordatorio: Allá por octubre de 2015, en un Pleno del Ayuntamiento de Béjar, el portavoz de Cs por aquel entonces (Antonio Fernández-Espina) propuso no prorrogar en 10 años el pago de la deuda (115.000 euros) al Estado por la partición en los tributos de 2013, porque eso sería comprometer a futuras administraciones. Riñones «atacó» personal y profesionalmente al concejal del partido liberal. Esto dio lugar al abandono del Pleno por parte de todos los grupos de la oposición en solidaridad con Fernández-Espina y a un comunicado conjunto ante el «lamentable espectáculo, indigno de una ciudad como Béjar, y un ataque frontal y grotesco contra las más elementales normas de hacer Política». Incluso llegaron a afirmar: «Nos avergonzamos de nuestro alcalde».

¿Es complicado un tripartido?

Lógicamente, si ya es complicado de por sí un acuerdo a 2, mucho más lo será a 3. Pero la urgente necesidad de sacar del agujero a Béjar, un abismo excavado a pico y pala por la nefasta gestión de Riñones y el PP durante 20 largos años de (des)gobierno, bien merece el esfuerzo de conseguir una especie de Gobierno de Concentración. Un Gobierno de Concentración donde cada decisión tomada haya llevado previamente un consenso entre las tres fuerzas mayoritariamente votadas por los bejaranos. 6 ojos ven mejor que 2.

Cs siempre ha expuesto una seria incompatibilidad con Podemos para una alianza. No es el caso en Béjar: Podemos no tiene representación. El propio Rivera firmó un documento de gobierno con Sánchez en su momento. Por otro lado, TAB es una formación localista sin aspiraciones a gobiernos más allá de las fronteras de la ciudad.

No proponemos nada descabellado. El Gobierno Central será socialista, así como el regional gracias a un pacto con Cs (Ciudadanos autoriza a Igea a pactar con el PSOE en Castilla y León).

A nuestro juicio: ¿Es complicado? Sí. ¿Es necesario? Totalmente. Pero habría que intentarlo. En algunos de nuestros últimos editoriales mencionábamos una cita de Albert Einstein. Hoy, más que nunca, la suscribimos por el futuro de Béjar.