El riesgo de incendios mantiene las restricciones hasta el 9 de noviembre
- Ante la ausencia de lluvias, temperaturas superiores a las habituales y bajos niveles de humedad
Las condiciones meteorológicas previstas para los primeros días de noviembre obligarán a mantener las medidas de prevención frente a los incendios forestales en Castilla y León. La Junta ha decidido prolongar la declaración de época de peligro medio entre el 1 y el 9 de noviembre de 2026, después de que el periodo inicialmente establecido para octubre concluyera el día 31.
La decisión se ha adoptado mediante una resolución del director general de Prevención y Extinción de Incendios Forestales, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León. La prórroga afecta a todo el territorio autonómico, incluida la provincia de Salamanca.
El motivo principal está en la previsión de que durante la primera semana de noviembre continúe el bloqueo anticiclónico, con estabilidad atmosférica, escasas posibilidades de lluvia y niveles bajos de humedad relativa. A estas circunstancias se suman las temperaturas superiores a las habituales para esta época del año y la sequía acumulada.
La declaración de peligro medio ya estaba vigente desde el 13 de octubre, cuando la Administración autonómica decidió adelantar las medidas preventivas ante unas condiciones meteorológicas poco habituales para el otoño, con escasez de precipitaciones y previsión de rachas de viento de hasta 45 kilómetros por hora en la franja central de la Comunidad.
La prolongación supone mantener las restricciones contempladas en la normativa autonómica para este nivel de riesgo, especialmente las relacionadas con el uso del fuego y las actividades que puedan provocar incendios forestales. Entre las limitaciones se encuentran las quemas de restos vegetales en montes y terrenos rústicos situados a menos de 400 metros de ellos, así como la suspensión de las autorizaciones de quema concedidas para este periodo en los supuestos afectados por la normativa.
La Junta recuerda la necesidad de extremar las precauciones durante los próximos días, especialmente en los trabajos agrícolas y forestales, para evitar cualquier actividad que pueda originar un incendio en un contexto de vegetación seca y escasa humedad.

