Antonio Sánchez Sánchez ingresa en el CEB con un discurso dedicado a los fotógrafos bejaranos
“Cómplices de la eternidad”: Antonio Sánchez Sánchez reivindica en el CEB la memoria de los fotógrafos bejaranos
Antonio Sánchez Sánchez ingresó este sábado, 16 de mayo de 2026, como miembro del Centro de Estudios Bejaranos con la lectura de su discurso de entrada, titulado Cómplices de la eternidad. Los hombres que detuvieron el tiempo, un trabajo dedicado a los fotógrafos profesionales, aficionados e itinerantes que contribuyeron a preservar la memoria visual de Béjar.
El acto, celebrado a las 10.30 horas en el salón de plenos del Ayuntamiento de Béjar, formó parte de la ceremonia académica que deben completar los integrantes del CEB tras su admisión en la institución. En ella, cada nuevo miembro presenta un trabajo de investigación de tema libre, que es evaluado por la junta rectora y posteriormente editado para su publicación.
La sesión fue abierta por la presidenta del Centro de Estudios Bejaranos, Josefa Montero García, quien expresó la satisfacción de la entidad por incorporar oficialmente a un nuevo miembro. A continuación, la secretaria del CEB, Carmen Cascón Matas, leyó el fragmento del acta plenaria correspondiente a la incorporación de Sánchez Sánchez como miembro no numerario.
También intervino el alcalde de Béjar, Antonio Cámara López, quien destacó la labor altruista y sostenida del Centro de Estudios Bejaranos en favor de la investigación, la cultura y la difusión del patrimonio local, y felicitó al nuevo integrante por sumar una nueva obra a la bibliografía bejarana.
En su intervención, Sánchez Sánchez presentó un resumen de un discurso que constituye el primer libro dedicado específicamente a los fotógrafos bejaranos. La publicación, de 87 páginas, recupera trayectorias, estudios y miradas que ayudaron a fijar en imágenes la vida privada y colectiva de la ciudad. El autor defendió la fotografía como un testimonio esencial para comprender el pasado, capaz de conservar escenas cotidianas, transformaciones urbanas, celebraciones y rostros de distintas generaciones.
El estudio se articula en dos grandes bloques. El primero ofrece un inventario, necesariamente incompleto, de fotógrafos profesionales, aficionados e itinerantes vinculados a Béjar, acompañado de un anexo de imágenes antiguas. El segundo reúne textos literarios inspirados en una selección fotográfica, con un tono que combina evocación, frescura e ironía para aproximarse a una época ya desaparecida.
La contestación al discurso corrió a cargo de Juan Antonio Frías Corsino, tal como había anunciado previamente el CEB. En su intervención, subrayó la importancia de conservar la fotografía como documento histórico de primer orden y alertó sobre el deterioro y la pérdida de archivos privados y fondos de empresas, sometidos en los últimos años a procesos de dispersión y expolio. Frías insistió en la necesidad de concienciar a familias, entidades y propietarios sobre la cesión de estos materiales a archivos que garanticen su conservación, catalogación y consulta pública.
La ceremonia concluyó con la imposición de la insignia del Centro de Estudios Bejaranos a Antonio Sánchez Sánchez por parte de la presidenta de la institución. Al acto asistieron miembros del CEB, familiares y amistades del discursante, autoridades públicas, entre ellas el concejal Luis Francisco Martín Hernández, y público en general.
Con Cómplices de la eternidad. Los hombres que detuvieron el tiempo, el CEB incorpora a su catálogo un trabajo que amplía el conocimiento sobre la historia cultural y documental de Béjar, al tiempo que reivindica a quienes, cámara en mano, convirtieron instantes fugaces en patrimonio perdurable.





