Béjar, 1868: Las imágenes del primer reportaje de guerra
En las horas más convulsas del otoño decimonónico, cuando la monarquía de Isabel II comenzaba a desmoronarse, un puñado de civiles bejaranos desafió a todo un ejército regular.
Aquel 28 de septiembre de 1868, doscientos hombres armados se atrincheraron frente a 1.300 soldados gubernamentales, rubricando un episodio de resistencia civil que situó a la villa textil en el epicentro de la Revolución Gloriosa. Más de un siglo y medio después, la biblioteca del Casino Obrero de Béjar acogió este viernes la conferencia «Instantáneas para una Revolución», un ejercicio de memoria visual guiado por los investigadores e historiadores Carmen Cascón Matas e Ignacio Coll Tellechea.
Presentado por la presidenta del ateneo cultural, Isabel de la Cruz, el acto rescató del archivo la dimensión humana, técnica y política de un acontecimiento que ha quedado fijado en la retina colectiva gracias a las fotografías del francés Juan Cambón, catalogadas hoy como el primer reportaje bélico de la historia de España.
Pólvora, lana y resistencia obrera
Durante algo más de una hora, Cascón y Coll desgranaron los hilos que tejieron la sublevación bejarana: una singular alianza clandestina entre la burguesía industrial de signo progresista y las clases trabajadoras adscritas al republicanismo democrático. A diferencia de otros focos donde el levantamiento militar de Cádiz apenas contó con implicación civil, en Béjar la ciudadanía asumió el combate en primera línea.
Las imágenes comentadas revelaron no solo la crudeza de la confrontación, sino el ingenio popular en la defensa urbana. Entre los testimonios documentales destacan los cañones improvisados por Víctor Gorzo, torneados a partir de piezas en desuso de la maquinaria textil, o las barricadas levantadas con sacas de lana y rollos de tejido en los accesos clave de la ciudad.
El relato no eludió la tragedia. Los conferenciantes detallaron el impacto de las cargas de artillería, caballería e infantería ordenadas por las fuerzas del brigadier Nanetti, las cuales no solo castigaron a las milicias armadas, sino que se cebaron con la población indefensa del barrio de La Corredera. La represión se saldó con más de una treintena de muertos, provocando una ola de indignación que saltó de inmediato a los grandes rotativos de la época.
Poner rostro al mito
Frente a la abstracción de las cifras, la labor de Cambón permitió a los asistentes mirar a los ojos a los protagonistas: Víctor Gorzo, Aniano Gómez, José Fronsky, Anastasio Redondo o Domingo Guijo, además del propio fotógrafo. La minuciosidad de las tomas capturó la vestimenta cotidiana de los paisanos, la tensión en los semblantes e incluso la presencia silente de niños entre los escombros.
La ponencia da continuidad al compromiso adquirido por el Centro de Estudios Bejaranos tras la disolución de la plataforma cívica «Béjar 68», entidad que impulsó los actos del sesquicentenario en 2018. El encuentro culminó con un coloquio abierto y el reconocimiento expreso a los vecinos y coleccionistas locales que han cedido su fondo documental para preservar uno de los legados iconográficos más singulares de la historia contemporánea española.




