Campaña para que Fomento retire la concesión a Monbus de la línea Madrid-Béjar-Aldeanueva del Camino

Redacción: @BejarEuropa

 
  • Se han recogido 914 firmas en apenas 10 horas

«Vega Gómez» ha iniciado una petición a través del portal change.org  solicitando al Ministerio de Fomento que «retire inmediatamente la concesión dada a Monbus de los servicios de viajeros y solucione el grave problema que padecemos».

Tal y como se explica en esa campaña iniciada en change.org, «a finales de agosto del año pasado, el Ministerio de Fomento dio la concesión a la empresa Monbus de la linea de autobuses Madrid-Ávila-Piedrahita-Barco de Avila-Béjar-Aldeanueva del Camino, y otras localidades como Guijuelo, Santibáñez de Béjar, Santa María del Berrocal».

Según se denuncia, «después de un año la situación es la siguiente: Se han reducido paradas en algunas localidades, se han cambiado y se han reducido horarios, dejando desabastecidos de transporte a los habitantes de una zona cada vez más despoblada. Se ha cambiado la parada final y origen de Madrid de Méndez Álvaro (donde paraban con CEVESA) con fácil acceso a Atocha y al aeropuerto, por el intercambiador de Moncloa, mucho peor comunicado».

Además: los usuarios que compran el billete «por internet muchas veces no coinciden con los horarios reales del día escogido, por lo que los viajeros se quedan en la estación y sin autobús. No hay taquillas, la máquina de billetes de Moncloa nunca ha funcionado. En Piedrahíta o Barco de Ávila no se venden billetes con antelación», provocando «retrasos de hasta media hora con respecto a la hora de salida anunciada».

Otro punto fundamental de la demanda es que «hay viajeros que no pueden subir al autobús, por falta de plazas, ante la mala previsión de la empresa en fines de semana o puentes, con el consiguiente aviso por parte de los viajeros a la Guardia Civil y a la Policía en más de una ocasión». Asegurando que «el trato recibido por parte de la empresa a los viajeros ha sido tercermundista y denigrante. Las quejas, las reclamaciones escritas a la empresa, las manifestaciones, los avisos a fuerzas del orden citados, la recogida de firmas pidiendo mejoras, los reportajes en diversas televisiones, la tinta vertida en peticiones a los diferentes organismos responsables, a diarios, periódicos y redes sociales exponiendo la situación han sido innumerables».