El Cristo del Amparo: desvelan la autoría y origen de la joya de San Juan
En un hallazgo que promete reescribir una página fundamental del patrimonio sacro de la ciudad, el historiador y miembro del Centro de Estudios Bejaranos (CEB), Juan Félix Sánchez Sancho, presentará este jueves los resultados de una investigación que desvela el origen hasta ahora incierto del Santísimo Cristo del Amparo.
La cita tendrá lugar el próximo 26 de marzo, a las 20:00 horas, en la emblemática iglesia de San Juan Bautista.
La conferencia, titulada «El Santísimo Cristo del Amparo: entre la devoción y el olvido», es el fruto del análisis de nueva y reveladora documentación que ha permitido fechar con exactitud la talla en el año 1622. El estudio no solo fija su cronología, sino que atribuye la obra a la mano del maestro Pedro de Sobremonte, una figura clave cuya impronta artística se erige ahora como un pilar del barroco local.
Un legado rescatado del olvido
La historia del Cristo del Amparo está intrínsecamente ligada a la evolución urbana y religiosa de Béjar. Originalmente, la imagen fue tallada para el antiguo convento de monjas terciarias franciscanas de la Anunciación. Sin embargo, los turbulentos procesos de desamortización y exclaustración del siglo XIX forzaron su traslado. Fue en ese momento cuando la obra fue depositada en la iglesia de San Juan para garantizar que la devoción popular no se extinguiera, un destino compartido por otras piezas ilustres como el Nazareno de las Monjas o la Virgen de las Angustias.
Sánchez Sancho no se limitará a la ficha técnica. El conferenciante se propone rescatar la antigua leyenda que motivó la creación de la imagen, analizando la figura de su promotor y el contexto histórico-artístico de una época en la que Béjar bullía bajo la influencia de sus fundaciones conventuales. El análisis comparativo con otras obras de Sobremonte servirá para situar esta talla en el lugar que le corresponde dentro de la historia del arte español.
El evento cuenta con la organización conjunta del CEB y la Unidad Pastoral de Béjar, además de la estrecha colaboración de las tres cofradías penitenciales de la ciudad, subrayando el valor de la pieza como eje vertebrador de la tradición religiosa bejarana.


