Se inicia la protección de la Calzada de la Plata como BIC en la categoría de Vía Histórica
- La red de caminos de origen romano entre Mérida y Astorga inicia una nueva etapa de protección patrimonial en Castilla y León
La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha el procedimiento para declarar la Calzada de la Plata y los itinerarios entre Emerita Augusta y Asturica Augusta como Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Vía Histórica, una figura considerada más adecuada para preservar la naturaleza y evolución de este destacado corredor histórico del oeste peninsular.
La decisión, promovida por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, afecta a un conjunto de rutas de origen romano que conectaban las actuales ciudades de Mérida y Astorga. En territorio castellano y leonés, el trazado recorre de norte a sur las provincias de Salamanca y Zamora y se adentra también en parte de León.
La denominada Calzada de la Plata constituye uno de los grandes ejes históricos de comunicación de la Península Ibérica. Aunque durante décadas se interpretó como un único recorrido, las investigaciones desarrolladas en los últimos años han permitido identificar varios itinerarios diferenciados, reconstruidos mediante fuentes históricas, inscripciones, estudios arqueológicos, análisis toponímicos, documentación cartográfica y fotografía aérea.
A lo largo de los siglos, estos caminos experimentaron transformaciones y adaptaciones. Durante la Edad Media y la Edad Moderna incorporaron nuevos usos y funciones. Algunos tramos sirvieron como vías pecuarias vinculadas a la trashumancia entre Extremadura y las montañas del noroeste, integrándose en la Cañada Real de La Vizana, una de las rutas ganaderas más relevantes de España. Desde el siglo XII, el corredor adquirió además una notable dimensión religiosa al convertirse en una importante ruta jacobea hacia Santiago de Compostela.
El tramo salmantino situado al sur de la capital provincial conserva algunos de los sectores mejor preservados de todo el recorrido. Esa parte fue declarada Bien de Interés Cultural en 1931. Posteriormente, en 2001, se amplió la protección al conjunto del trazado en Castilla y León mediante un expediente en la categoría de Conjunto Histórico. Ahora, la Administración autonómica archiva aquel procedimiento para sustituirlo por otro adaptado al conocimiento científico actual.
La nueva declaración se centra en la protección de las calzadas romanas documentadas entre Mérida y Astorga, sobre las cuales se fueron superponiendo con el paso del tiempo caminos jacobeos y vías pecuarias. Esta realidad patrimonial llevó a los responsables culturales a optar por la categoría de Vía Histórica, contemplada en la legislación autonómica de patrimonio cultural y especialmente diseñada para salvaguardar itinerarios de estas características.
El futuro Bien de Interés Cultural quedará integrado por cuatro recorridos diferenciados. El primero corresponde a la tradicional Calzada de la Plata. A él se suman otros tres itinerarios definidos a partir de estudios recientes. El segundo conecta Salamanca con Villalazán, en Zamora. El tercero discurre íntegramente por territorio zamorano entre Villalazán y el yacimiento romano de Petavonium, en Rosinos de Vidriales. El cuarto enlaza esta localidad con Astorga, en la provincia de León.
La delimitación de estos trazados se apoya en investigaciones arqueológicas, documentación histórica, datos epigráficos, cartografía antigua y estudios de fotografía aérea, además de la información conservada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.
Los especialistas han establecido tres niveles de catalogación dentro de los distintos recorridos, atendiendo a su estado de conservación y al grado de conocimiento disponible. De este modo, se distinguen trazados conservados, conocidos y supuestos o no reconocibles, cada uno con medidas específicas de protección arqueológica.
La propuesta contempla asimismo una franja de protección de 12 metros de anchura en suelo rústico o urbanizable, distribuida en seis metros a cada lado del eje del camino. En los tramos urbanos, la delimitación y la protección arqueológica se circunscriben al espacio público ocupado por calles, plazas o vías afectadas por el recorrido histórico.
Con esta iniciativa, la Junta busca garantizar la conservación de una compleja red de comunicaciones de origen romano, fundamental para comprender la articulación territorial de la antigua Hispania y la conexión entre dos de sus principales enclaves, Emerita Augusta y Asturica Augusta.

