Cultura

Ermitas y toros: el origen sagrado del albero salmantino

La estrecha relación entre la devoción religiosa y la lidia de toros en el medio rural salmantino ha encontrado su explicación científica.

En una concurrida conferencia celebrada en el Casino Obrero de Béjar, el reconocido arqueólogo J. Francisco Fabián García desgranó los hallazgos de su última investigación, La tauromaquia rural ligada a las ermitas campestres de la provincia de Salamanca, un exhaustivo trabajo realizado junto a Ascensión Cortés Salazar que ha sido galardonado con el prestigioso Premio de Estudios e Investigación “La tauromaquia en Castilla y León” otorgado por la Junta de Castilla y León.

El acto, organizado por el Centro de Estudios Bejaranos (CEB) y presentado por su secretaria, Carmen Cascón Matas, sirvió para constatar cómo la aparición de imágenes marianas milagrosas durante la Edad Moderna funcionó como un catalizador social, uniendo la fe en épocas de crisis con la celebración taurina.

Un mapa de diecisiete cosos fijos y sincretismo antiguo

Durante su intervención, Fabián García expuso un minucioso inventario que localiza 17 ermitas campestres en la provincia de Salamanca que albergan recintos taurinos fijos de diversas tipologías. No obstante, el autor no descartó que futuras investigaciones saquen a la luz nuevos ejemplos de una práctica que, en sus orígenes, se valía de estructuras efímeras construidas con tablones de madera y carros alineados para la ocasión.

Más allá del festejo, la investigación arqueológica revela un trasfondo cultural aún más antiguo. Muchos de estos espacios de culto y recreo se asientan sobre antiguos altares rupestres prerromanos o yacimientos de época romana, evidenciando un claro proceso de sincretismo religioso, donde el cristianismo asimiló y resignificó los lugares sagrados ancestrales. Tras los oficios religiosos en honor a la Virgen, la fiesta taurina emergía como el principal motor de cohesión social y ocio comunitario de la época.

El protagonismo de la plaza de El Castañar

Como no podía ser de otra manera, el tramo final de la conferencia se centró en la Plaza de Toros de El Castañar de Béjar, erigida en 1711 y consolidada como el coso taurino más antiguo de España con uso festivo ininterrumpido.

Fabián García detalló que el análisis de los libros de cuentas de la Cofradía del Castañar —entidad que asumió la construcción del recinto junto a la ermita— ha sido fundamental para reconstruir su historia. Asimismo, se analizó la valiosa representación gráfica contenida en el óleo Vista de Béjar (hacia 1725), del pintor italiano Ventura Lirios, que inmortalizó una corrida de toros en el emblemático coso de piedra. El ponente recordó también que la propia Plaza Mayor de Béjar acogió históricamente festejos taurinos en estructuras de madera desmontables, demostrando que la tauromaquia impregnaba profundamente el devenir diario y festivo de la comarca.

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