Editorial 536 | La mesa donde cabe Béjar
- La Comisión Mixta de Participación Ciudadana reúne una pluralidad difícil de encontrar en cualquier otro órgano municipal
Hay algo profundamente democrático en una mesa donde caben los vecinos, las asociaciones, los sindicatos, los comerciantes, los empresarios y los partidos políticos. También las organizaciones centenarias, esas que han visto pasar alcaldes, corporaciones y generaciones enteras.
Esa mesa tiene nombre: Comisión Mixta de Participación Ciudadana, y probablemente sea la comisión más democrática del Ayuntamiento de Béjar, con diferencia.
Su fuerza está en la mezcla. En juntar voces distintas. En sentar al lado de una institución centenaria a quien acaba de organizarse para defender una calle, un barrio o una idea. En poner frente a frente al representante político y al ciudadano. En permitir que Béjar se mire a sí misma desde muchos ángulos. Hay algo casi antiguo, casi de plaza pública, en esa idea.
Por eso resulta extraño contemplar lo poco que se utiliza. La Comisión aparece sobre todo cuando llegan las honores y distinciones o cuando toca conocer los presupuestos del año siguiente. Dos asuntos importantes. Una vida demasiado pequeña para una herramienta con semejante potencial.
Porque Béjar tiene muchas conversaciones pendientes. El comercio. El empleo. La industria. Los barrios. El turismo. El patrimonio. La cultura. El futuro de la ciudad. Todas caben en esa mesa. No hace falta convertir la Comisión en un nuevo Parlamento. Tampoco cargarla de solemnidad. Bastaría con devolverle la vida. Convocarla. Escuchar. Debatir. Recoger ideas. Volver a escuchar.
Béjar posee una sociedad civil con historia, con asociaciones, con empresarios, con trabajadores, con comerciantes, con vecinos dispuestos a participar. Posee, además, un órgano capaz de reunirlos. No hace falta inventar otra puerta para que entre la ciudadanía en el Ayuntamiento, únicamente abrirla más veces.

