Béjar acogió la edición más multitudinaria de su Festival Internacional de Blues de Castilla y León

Redacción: @BejarEuropa

 
  • El Festival cumplía este fin de semana veinte ediciones con un cartel que apostó por el blues en su estado más puro con brillantes actuaciones

Cerca de una veintena de conciertos, cinco escenarios y tres localidades. El Festival Internacional de Blues de Castilla y León celebraba este pasado fin de semana su vigésimo aniversario por todo lo alto. Mientras el grueso de conciertos protagonistas se desarrollaba durante las jornadas del viernes 19 y sábado 20 en la Plaza de Toros de Béjar, la más antigua de España (El Castañar, La Ancianita), el festival sacaba a pasear al blues más puro por las calles de la localidad salmantina (Calle Gerona, La Alquitara), pero también a las de las poblaciones vecinas de Hervás (jueves 18) y Candelario (domingo 21). Así, la organización destaca el cálido respaldo de un numeroso público, «que ha hecho de este año su edición más multitudinaria y ha salido a la calle a sentir verdaderamente el blues», procedente de diversos puntos de la geografía nacional.  El Festival Internacional de Blues de Castilla y León, cuyo equipo ya trabaja en la próxima edición, está organizado por el Ayuntamiento de Béjar y la Junta de Castilla y León, a través de su consejería de Cultura y Turismo y cuenta con el patrocinio de la Diputación de Salamanca, la Universidad de Salamanca (USAL), Radio 3, Amstel, Royal Bliss yCafé-Blues La Alquitara.

Así, abría el cartel en La Ancianita, el viernes, el concierto del argentino José Luis Pardo & The Mojo Workers. El bluesman sudamericano calentaba motores para dar paso a un emblemático Tail Dragger & Rockin’ Johnny Burgin Blues Band que encarnó, sobre el escenario de El Castañar _y a pie de pista, junto al público_ el auténtico y descarnado Chicago Blues. Tomo el testigo un entregado Chris O’Leary, considerado por la crítica como el heredero del mítico Levon Helm. Tras su actuación, llegaba una de las actuaciones más esperadas, la de Watermelon Slim, una de las grandes figuras del blues en Estados Unidos. La banda estadounidense The Main Squeeze puso fin al calendario de actuaciones del viernes con su mezcla de soul y hip-hop, funk y rock.

El sábado, el Festival arrancaba con su tradicional vermut que este año se celebraba, como novedad, en la Calle Gerona de Béjar (La Alquitara). Ya por la noche, los multitudinarios conciertos comenzaban en El Castañar con una de las auténticas leyendas pertenecientes a las últimas generaciones, Boo Boo Davis, a las 21.00 horas. Tomaba el protagonismo una de las citas más esperadas, la de Elliot Murphy Band, que conquistó al público con la especial pasión de uno de los más cultos e inteligentes compositores del rock actual. La fusión de blues con reggae, yoruba y cajún fueron claves en el concierto de Corey Harris Electric Band, que cedió el turno a una de las propuestas más divertidas y diferentes de esta vigésima edición, el concierto de Pátax, que recoge el testigo de las grandes bandas de fusión con un estilo propio que triunfa en los escenarios. Guitar Rumble: Giles Corey & Mike Wheeler & Alez Zayas cerraban el telón en el coso bejarano.

La zona de la sierra bejarana se ha convertido en la capital, durante cuatro jornadas, de la gran fiesta del blues a través de un extenso programa que ha reunido a las mejores bandas internacionales y nacionales del género negro. Pero, además, el pasado mes de junio se celebraba la décimo sexta edición del Curso Intensivo de Blues. Los más pequeños han tenido la oportunidad de disfrutar de un taller de blues y el público ha podido acudir a la presentación de libros, exposiciones fotográficas, clases magistrales, rutas de tapas y senderismo.