Reconocimiento a Luis Felipe Comendador como referente nacional de la poesía posmoderna
- Pedro Ojeda Escudero analiza la obra del poeta bejarano
El Casino Obrero de Béjar acogió en la tarde de ayer una conferencia dedicada a la figura del poeta Luis Felipe Comendador Sánchez, reconocida voz de la poesía posmoderna en el ámbito nacional. El acto, organizado por el Centro de Estudios Bejaranos, contó con la intervención del profesor de la Universidad de Burgos Pedro Ojeda Escudero, quien ofreció una detallada exposición sobre la trayectoria y el contexto literario del autor.
La sesión se inició con unas palabras de bienvenida a cargo de Isabel de la Cruz, presidenta del Casino Obrero, y Carmen Cascón, secretaria del Centro de Estudios Bejaranos. Ambas destacaron la colaboración activa entre las dos entidades culturales y explicaron el traslado del acto al salón principal debido a las altas temperaturas, ya que el espacio habitual, la biblioteca del ateneo, resultaba poco adecuado en esta ocasión.
Durante la conferencia, Pedro Ojeda contextualizó la obra de Comendador en el marco de la posmodernidad, un movimiento cultural surgido en los años 70 que, según explicó, se caracteriza por el desencanto ante los grandes paradigmas del siglo XX, la crítica al capitalismo y a las ideologías dominantes, la defensa de la naturaleza y una mirada individualista y comprometida con la realidad social.
Ojeda subrayó cómo la producción literaria de Comendador, a pesar de su proyección nacional, mantiene un vínculo constante con su ciudad natal, Béjar, elemento recurrente en sus textos. Asimismo, destacó su labor solidaria al frente de la ONG SBQ Solidario, con la que desarrolla proyectos de ayuda en Los Cerros (Perú), como ejemplo de su compromiso ético y social.
La jornada tuvo un componente especial, ya que coincidió con un homenaje musical en Candelario, donde el cantautor Jesús Márquez interpretó composiciones basadas en textos del poeta. Como cierre del acto, Luis Felipe Comendador leyó en persona varios de sus poemas ante un público entre el que se encontraban el alcalde de Béjar, Antonio Cámara, miembros del Centro de Estudios Bejaranos, representantes del Casino Obrero y familiares del autor.

