Cruz Roja en Béjar: El valor del compromiso frente al reto de la despoblación
- Durante el pasado ejercicio de 2025, la ONG logró ayudar a 1.014 personas
Bajo el eco de una palabra que define su esencia, “Compromiso”, la asamblea comarcal de la Cruz Roja en Béjar ha conmemorado el Día Mundial de la institución rindiendo cuentas ante la sociedad.
No es solo una efeméride; es el balance de una maquinaria humanitaria que, durante el pasado ejercicio de 2025, logró alcanzar a 1.014 personas, consolidando su presencia en un territorio donde la soledad y el envejecimiento marcan la agenda social.
En un acto solemne a las puertas de la sede comarcal, el presidente de la asamblea, José Ramón Santamaría, acompañado por voluntarios, personal laboral y usuarios, desgranó una actividad que no se detiene. La cifra de atenciones mantiene la tendencia de 2024, evidenciando que la necesidad en la comarca es estructural. “Cada intervención y cada acompañamiento hacen visible el compromiso de quienes caminan junto a nosotros”, subrayó Santamaría, poniendo en valor la red de protección tejida en el sureste salmantino.
El foco en el envejecimiento y la «España vaciada»
La radiografía de la intervención de Cruz Roja revela la realidad demográfica de la zona: más de la mitad de las actuaciones se dirigieron a personas mayores (331) y ciudadanos con problemas de salud (248). En este escenario, la organización ha redoblado esfuerzos en núcleos como Béjar, Candelario y Guijuelo, pero con un énfasis especial en los municipios más pequeños.
A través del proyecto “Voces en red”, la entidad lucha activamente contra la soledad no deseada, un mal silencioso que afecta especialmente a la población rural. Durante el último año, la asamblea extendió su brazo operativo a 21 municipios de menos de 1.000 habitantes, una estrategia que Santamaría calificó de “prioritaria” para llegar allí donde los recursos públicos a veces no alcanzan.
Futuro: Infancia, empleo y red social
El balance de 2025 también arroja luz sobre el relevo generacional y la estabilidad económica. Cruz Roja atendió a 105 niños y 150 jóvenes mediante programas de apoyo escolar y ocio saludable, asegurando un entorno de igualdad para los más pequeños. En la vertiente laboral, fundamental para fijar población, 51 personas en situación de vulnerabilidad recibieron formación y orientación para mejorar su empleabilidad en el entorno rural.
Este despliegue humano es posible gracias a un motor incansable: 150 voluntarios que son el alma de la organización, respaldados por la fidelidad de 938 socios y empresas colaboradoras. Sin embargo, la mirada ya está puesta en los desafíos de 2026. La institución aspira a movilizar aún más participación ciudadana para combatir los retos persistentes de la despoblación y las emergencias sociales, reafirmando que, en Béjar, nadie debería caminar solo.

