Arte e Industria textil: Gerardo D’Abraira en Béjar
En una sala de exposiciones repleta de público, el Casino Obrero de Béjar acogiós la conferencia del profesor y académico Javier González de Durana, acto culminante de la muestra organizada por el Centro de Estudios Bejaranos (CEB) en torno a la figura del dibujante industrial bilbaíno Gerardo D’Abraira. La cita sirvió para poner en valor los dos dibujos inéditos de la fábrica textil de García y Cascón descubiertos y documentados por los investigadores Juan Félix Sánchez Sancho y Juan Antonio Frías Corsino, cedidos de forma excepcional por Javier Cejuela.
Las dos piezas, encargadas en la década de 1940 por García y Cascón —una de las firmas textiles más prósperas y emblemáticas de Béjar—, tenían como objetivo levantar una potente imagen corporativa destinada a tarjetones, membretes y papelería comercial. Para dicha labor, la empresa confió en el talento de Gerardo D’Abraira, considerado el mejor delineante industrial de su época. Según detalló González de Durana durante su alocución, la confección de cada una de estas panorámicas conllevaba una inversión de mes y medio de trabajo preciso y un coste de 6.000 pesetas de los años 40, un desembolso considerable que atestigua el alto estándar publicitario del sector textil salmantino.
El acto se abrió con la intervención de Juan Félix Sánchez Sancho, quien desgranó el proceso de hallazgo de las obras y glosó la trayectoria del conferenciante. Javier González de Durana —doctor en Filosofía y Letras, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad del País Vasco, académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y miembro de la AVPIOP— trazó el itinerario que le llevó a rescatar a D’Abraira del olvido. Un olvido propiciado por la propia sobriedad del autor, que firmaba sus trabajos con un escueto apellido que solía confundirse con una marca o agencia gráfica. Tras rastrear sus trazos en instalaciones abandonadas del entorno bilbaíno y organizar las primeras exposiciones en el Museo de La Encartada y Bilbao, la red de hallazgos supera hoy las 200 obras localizadas en el País Vasco, Cataluña y Castilla y León.
González de Durana aprovechó el marco bejarano para reflexionar sobre la preservación del patrimonio industrial, subrayando que este legado trasciende las estructuras arquitectónicas e incluye con igual peso los documentos, la maquinaria, las relaciones sociales y las manifestaciones artísticas. La producción de D’Abraira en Béjar sitúa a la pañería local en el epicentro del marketing industrial de mediados del siglo XX.
El foco de historiadores y divulgadores se orienta ahora hacia la localización de una tercera obra perdida de D’Abraira en la comarca: la representación de la fábrica textil THESA, de la que hoy solo se conservan reproducciones en soportes publicitarios menores. Hallarla permitiría completar un catálogo de valor incalculable para el patrimonio local, con la aspiración de sumar el corpus bejarano a exposiciones de calado nacional como la que actualmente acoge el Museo San Telmo de San Sebastián.




